Trabajar con ilustración y con texto es como jugar: Dipacho

Diego Francisco Sánchez, más conocido como ‘Dipacho’, conoció los libros infantiles y se enamoró de ellos en la Biblioteca Pública Virgilio Barco. Es un viajero aficionado y su gran pasión es ilustrar y escribir libros para niños. Actualmente ha publicado e ilustrado más de 15  libros. Algunos de estos títulos han hecho parte de los Altamente Recomendados de Fundalectura.

 

¿Desde cuándo le interesó la ilustración?

De niño yo tenía dos obsesiones: una era la geografía, siempre para Navidad pedía un altas, y por otro lado me encantaba dibujar. Dibujaba demasiado y siempre tuve muchos referentes como Mordillo, Calvin &Hobbes y Mafalda.  En la adolescencia perdí el gusto por dibujar y fue, unos años después de que salí del colegio, que tuve que esculcar en mi pasado y encontrar lo que en verdad me gustaba. Más tarde la geografía me llevaría viajar, soy un viajero aficionado, y el amor por el dibujo a ilustrar libros.

¿Cuál fue ese libro que lo llevó a tomar el camino de la ilustración?

Recuerdo ver los libros de Roger Olmos y a Anthony Browne. En el 2005 entré a la Universidad Nacional y conocí al profesor Carlos Riaño, quien me dio varios referentes de ilustración y de literatura infantil. Gracias a él pude abrir un poco más mi mente respecto a la literatura y a entenderla un poco mejor. También estuve en unos talleres de ilustración en la Virgilio Barco, eran todos los lunes, siempre llegaba temprano, antes del Taller, para leer y releer muchos libros.

¿Cuáles son sus principales herramientas de trabajo?

Siempre ando con libretas a la mano, me gusta plasmar las ideas que voy teniendo en cualquier momento. A mí lo que me interesa es contar historias y las imágenes son la herramienta más fuerte que tengo para contarlas y para poder crearlas necesito tener experiencias de vida, moverme, andar y viajar.

Técnicamente para hacer las ilustraciones me gusta manejar materiales análogos, como pintar, mancharme y untar. Últimamente he estado viajando mucho y  el computador me ha servido para poder viajar y trabajar al tiempo.

¿Cómo se acompañan o complementan la ilustración y la escritura?

Trabajar con ilustración y con texto es como jugar, uno tiene todas las posibilidades a sus manos. Se puede hacer un libro sin texto, uno donde prime la palabra y otro donde se complementen. Hay muchas  maneras de hacer juegos de interacción entre el texto y la imagen, y al tener esto a la mano las posibilidades se amplían.

¿Cómo nacen los personajes de sus libros?

Lo que hago es plasmar por medio de metáforas, alegorías y de juegos retóricos cosas que tengo en la cabeza, todos mis personajes simbolizan algo y son una representación de lo que tengo en la mente y que de algún modo quiero plasmar.

Muchas veces salen de libretas de bocetos en las que estoy pintando y los personajes que van saliendo. Me interesa trabajar con morfología en la ilustración, por esta razón juego con formas geométricas, manchas y distintos tipos de figuras.

¿Cómo elige los temas de sus libros?

Yo voy plasmando cosas que van pasando en mi vida. Por ejemplo, El viaje de los elefantes es sobre mi pasión por viajar y las relaciones amorosas, mientras que Dos Pajaritos es una crítica al consumo y a la vez una reflexión sobre el trato con otra persona. Toro Rojo es algo más introspectivo y de reconocimiento y El Monstruo comepalmeras es una crítica al sistema capitalista.  De algún modo lo que estoy haciendo son reflexiones de lo que estoy viviendo y estas situaciones las voy caracterizando en mis personajes.

¿Cómo fue el proceso de creación de Toro Rojo, su último libro?

Es mi último libro pero empecé a trabajar en el desde el 2010, salió de una libreta de bocetos que tenía una mancha y de esa mancha salió un toro y me gustó. Empecé a pensar en que le podía pasar a este personaje y hacer preguntas. Trabajé con un amigo un día entero pintando y haciendo la primera versión del libro, lo mostré a diferentes editoriales durante 5 años pero ninguna estaba convencida. Después le mostré el libro a Freddy, uno de mis editores y me dijo "hagámoslo, replantéelo, hágalo de nuevo y veamos la narrativa”. Con él lo trabajamos y pudimos concretar un libro que estuvo siete años quieto.

¿Cuántos libros ha publicado?

Como autor integral y en coautoría, 10,   y he ilustrado aproximadamente unos 15 libros.

¿Cómo ve el futuro de la ilustración infantil en Colombia?

Hay ilustradores muy buenos, hay mucha gente haciendo ilustración pero creo que no hay tanto mercado, hay pocas editoriales y hay poca publicación por cada editorial anualmente, entonces eso hace que las puertas no estén abiertas para todos. Por otro lado son pocos los autores integrales de libros, falta más trabajo de autoría.

¿Ahora en qué está trabajando? ¿Cuál será su próximo libro?

Pues ahora estoy trabajando en algunos proyectos que tenía quietos desde el año pasado y unos que he terminado y  estoy buscando la publicación o  trabajo de edición.

Constantemente estoy haciendo libros,  nunca me falta trabajo. Tengo mucha fe en mis proyectos, el futuro dirá lo que pasa y lo que no. Yo prefiero seguir trabajando con el amor y la dedicación que se debe tener para hacer libros.

-          Dato curioso: En el 2006 Dipacho participó en el concurso de afiches de Fundalectura "A leer se dijo” y fue el gran ganador.