Mr. Fox: una madriguera construida entre libros

 

Por: Ana Gabriela Rivera

Podrías pensar, mientras recorres una Bogotá un poco caótica, que será difícil encontrar un lugar lo suficientemente atractivo y acogedor como para pasar una tarde entera, casi que aprendiendo a vivir y sin ninguna clase de remordimientos, pero hay  que decir que si existe, y de hecho, se encuentra ubicada en Chapinero, uno de los lugares más centrales de Bogotá; es Libros Mr. Fox, la madriguera de unos zorros amigos que desde el 2017, se apropiaron de este pequeño espacio para provocar literatura, y de la mano, prescribir libros. Mr. Fox es una librería especializada en libros ilustrados y destinada a todo tipo de público que quiera verse atrapado en un mundo híbrido entre historias fascinantes, mundos desconocidos, y experiencias propias del ser humano, sus emociones, ideas, sueños y necesidades. Es por esto que Lucas Insignares, junto con Martha y Alejandro, deciden ir más allá de solamente vender libros, para recetar literatura.

Cualquier lector que quiera convertirse en un zorro feliz y complacido debe saber que la librería, en palabras de Lucas, es un proyecto de provocación a la lectura a través de proyectos editoriales que hablan desde las imágenes, que las resaltan como la forma de lectura primigenia y por tanto, infinitamente necesaria; las boticas que conforman la librería, los libros que las llenan, son atravesadas por un hilo invisible: la ilustración. Es la misma ilustración la que hace que los libros, el catálogo, la librería sean versátiles para los niños, para los jóvenes, para los adultos, que la madriguera reciba a todos los tipos de zorros y esté preparada para cualquier clase de gustos y de experiencias. Muchas veces, la idea de la imagen como lectura primigenia, lleva directamente al origen y al desarrollo de la literatura infantil, por lo que Mr. Fox también se esfuerza constantemente en concentrarse en ella; para Lucas, la relación entre literatura e infancia viene explícita,  porque la lectura le lleva al niño la voz de los papás, una voz que les cuenta una historia y les permite reaccionar a ella. En Mr. Fox, el plus está en que esas voces, esa literatura vienen cargada de imágenes, y facilita que se les otorguen significados, que se le dé vida a los libros, a la biblioteca.

“Cuando leemos estamos en un diálogo con otra persona viva, y con el mundo que esa persona viva tiene para ofrecernos”…  los grandes zorros que crearon este proyecto, también centraron sus esfuerzos en llevar a la librería a responder a cómo hacer para que la gente lea más, a intentar romper con la tensión que puede existir cuando uno se acerca por primera vez a un libro, o cuando la relación no es tan armónica, para que los conozcan con más tranquilidad, esperando que los sorprendan, y muchas veces, se inmiscuyan profundamente en su vida. En los libros, en cualquier clase de libros, se encuentran experiencias… nacen, cuentan, se apoyan en experiencias, en aquello vivo, en lo que otorga vida; los libros, las bibliotecas, las librerías son objetos orgánicos, objetos cambiantes que se mueven entre los lectores, entre sus búsquedas particulares.

Solo un buen librero, una buena librería, hace que los libros le hablen realmente al lector, se conecten con él; para Lucas, el librero no es solamente aquella persona que lee libros y tiene ciertos motivos para recomendarlos, el librero también debe saber o debe aprender a leer al otro “y es que eso es leer, finalmente no es un categoría distante, sino que es una cantidad de experiencias, de una cantidad de mortales, que de repente saben escribir, algunos mal, otros más o menos bien, otros excepcionalmente, pero que al final, dan cuenta de su experiencia”, es permitir que nos conozcamos a nosotros mismos, en este caso, a través de los libros.

Mr. Fox, entonces, es una pequeña librería que no vende libros, los receta; que busca amigos lectores que se vuelvan zorros amigos; que quiere llevar a la memoria experiencias, no únicamente las historias que nacen de ellas; y que quiere ser un eslabón clave para que Bogotá adopte a muchos otros proyectos, les dé el espacio y la importancia que necesitan, pero sobre todas las cosas, les de cariño a los libros.

Equipo Mr. Fox. 2018.